PETWORK
01/2018

OCUPANDONOS DE LAS MANIJAS

El PET brinda soluciones livianas excelentes para todo tipo de botellas y envases. Los envases no solo son atractivos, sino que también son muy resistentes a la manipulación brusca, golpes y caídas.
Aún así, cuando los contenidos son pesados y más voluminosos, se debe prestar especial atención a la facilidad con la que se pueden transportar los envases de PET y cómo se pueden verter los contenidos. Tales consideraciones adquieren una importancia adicional cuando se involucran productos que son más propensos a ser utilizados por ancianos y enfermos.
Un envase redondo o cuadrado simple con un contenido que pese cientos, o incluso miles de gramos puede ser difícil de levantar y sostener con una mano, por lo que es muy importante contar con algún tipo de característica para mejorar su agarre: esto es esencial.
Pero no hay una única solución ideal. Tanto en términos de funcionalidad como de estética, los fabricantes de envases tienen varias y diversas necesidades.
Es por esto que SIPA ofrece varias opciones para mejorar la "capacidad de manipulación" de envases medianos y grandes, las cuales se pueden dividir en cuatro categorías:
• un envase diseñado con un agarre incorporado;
• una manija sujetada alrededor del cuello del envase;
• una manija separada que se une al cuerpo después de que la botella es soplada;
• una manija que se carga previamente en el molde y se adhiere al envase durante el soplado.

Solución con agarre incorporado
Una opción interesante para envases que van desde 250 ml hasta dos y tres litros de volumen, es incorporar un agarre pellizcado, paneles con muescas, o una ranura directamente en el cuerpo. Esta es una solución que requiere poca o ninguna inversión adicional en el soplado del envase, o en el equipo de manipulación aguas abajo, y que no afecta el rendimiento de la línea de producción, que puede ser lineal (SFL) o rotativa (SFR).
El paso siguiente es estampar una forma profunda en la botella, con un movimiento adicional del molde. Esto se puede hacer en la máquina SFL. Si se mejora el agarre, la productividad se reduce.

Sujetando la manija al cuello
Esta es una solución simple y efectiva que es fácil de incorporar en las líneas de llenado existentes. La manija es moldeada por inyección en una operación separada (en su mayoría probablemente por un tercero) y posteriormente se sujeta alrededor del cuello del envase aguas abajo. Esto no afecta en absoluto la operación de soplado, ni tampoco la productividad, ya sea con sopladora lineal o rotativa, permanece sin cambios. Se requiere cierta inversión aguas abajo, pero el equipo necesario para unir la manija al envase, después de que ha sido llenado, tiene un costo relativamente bajo.

Uniendo la manija al cuerpo luego del soplado
Esta solución también utiliza una manija moldeada por separado. Facilita el transporte del envase y además facilita también el vertido con una mano. Es adecuada para una amplia gama de diseños de botellas. Una vez más, podemos decir que no se requiere equipo de soplado especial: todo lo que se necesita es una unidad SFL estándar, que puede equiparse o retroalimentarse con una unidad hidráulica simple que mueve un dispositivo especial (dentro del molde) que genera dos ranuras: estas áreas alojarán la manija (que se colocará con una máquina separada, línea abajo). Sin embargo, esto afecta el rendimiento debido a la disminución de la velocidad.

Cargando la manija en el molde antes del soplado
Esta es una solución que fabrica un producto muy robusto, ya que la manija queda unida más firmemente al cuerpo del envase. Requiere una unidad de soplado SFL modificada, que aporte un tratamiento térmico especial a la preforma antes de ser soplada, así como un robot para colocar la manija (o manijas) dentro del molde antes de que llegue la preforma caliente. Sin embargo, no se requiere ningún equipo adicional aguas abajo. La productividad es aproximadamente la mitad que la de un sistema que fabrica envases sin manijas.